Cansancio

 

Por Guillermo Fajardo

Twitter: @bosh_89

De la extenuación priista brotó la égida de Peña Nieto que ya era necesaria de un tiempo acá: es la primera victoria del PAN y una victoria indirecta de los medios de comunicación. Moreira salió fruto de la inverosimilitud e incoherencia entre los resbalosos dichos de unidad y honestidad, y la cara asociada de la corrupción con las sentenciosas frases del partido. En realidad el nuevo PRI es un aforismo hueco, una deformidad que avanza a paso feroz. Peña Nieto es el candidato de la línea: nadie más representativo del priismo que él. A pesar de ser el hombre fuerte, sigue indicaciones; a pesar de ser la esperanza acendrada del PRI, baja la cabeza y sube la mirada hacia lo que le dicen sus colaboradores. Peña Nieto es el paradigma de lo pragmático, la ola de la inercia electoral.

Hay que mantenerse a flote: ¡qué elocuente la imagen del madero que simplemente se deja llevar por la corriente! La democracia mexicana ensillada en el caballo de la imagen. Las vivencias magistrales que cada día vemos reflejados en los acarreos electorales, cimbran el tortuoso empuje de los que sueñan con un voto informado. Seguiremos pidiendo que vengan mejores políticos pero no mejores ciudadanos. Ellos ahí están, felizmente exigiendo y durmiéndose en los laureles de la libertad civil: queremos más porque hay más de donde gastar. Incentivos perversos para una sociedad que tiene hambre de subsidios. Argumento conservador que refleja la defensa de mi posición: que se pongan a trabajar.

Y todo esto dando como resultado que, después de una presión bien encauzada y esta vez con tintes morales Moreira haya salido. No me preocupa que haya deuda, sino que el PRI no haya abierto la boca, porque el mismo efecto electoral inercial que los mantiene es el mismo que promueve su opacidad: vamos adelante, ¿para qué dar explicaciones?

Lo siguiente es investigar para domar la bestia de la impunidad. Pero los mediocres y espesos y lentos esfuerzos para el combate contra los privilegios se diluyen en cuestiones insípidas. El Gobierno Federal dando pena en cada investigación delictuosa. Una declaración cobarde por ahí, y un verso de algún vivo por allá. La tabla de flotación domina al mundo político. Expresión, ésta última, suavizada por la intrascendencia de lo inmediato: el futuro se presenta como un regalo, siempre, sin importar lo que estemos construyendo ahora. México ha fabricado, una a una, la lista de las cosas que nos importan pero que no estamos dispuestos a concretar. Políticos ladinos y sociedad hueca. Prefiero embobarme con el desencanto. Los dichos del valiente Moreira caracterizan al mexicano valiente, pero poco avezado para entender. La radicalidad y el cinismo de su discurso conforman la avería principal en el entramado democrático mexicano: la ausencia de una ética que sostenga las acciones. Estamos en las antípodas entre la modernidad en muchos aspectos y la lentitud en el plano moral. Seguro Popular para todos y un mejor sistema recaudatorio. Policías más eficaces y cambios constitucionales para mejorar la justicia. Adiós a la terminología anticuada de Garantías Individuales para aplaudirles a los Derechos Humanos.

Pero el antiácido actual más efectivo es la apatía. Escuchen el cheque en blanco que Vallejo propone para intuir lo que se avecina: ¡ciudadanos, no voten que todos son lo mismo! Vaya simpleza, vaya tontería. El fenómeno explícito de lo absurdo propuesto por un escritor premiado en la FIL. Me parece grave su propuesta porque ni compromete a anular el voto (expresión verdadera de participación) ni consigue una propuesta innovadora. Aún así, tampoco habría porque caer en la sonada repetición de que el 2012 será la gran oportunidad de México. La verdad es que todos los días lo son. Pero los seres humanos somos ávidos en comienzos cabalísticos o iniciadores marcados por una fecha en un calendario. ¿Es el 2012 la oportunidad para un reinicio o una reconducción verdaderamente democrática? No vale ni siquiera hacerse la pregunta, porque la estamos imaginando para un futuro lejano. Es inútil preguntarnos eso porque está expresada en términos probabilísticos. Todo debería ser hoy, aquí y ahora. Pero no nos hagamos ilusiones: no hay para donde voltear. Los problemas morales que aquejan al Estado son los más difíciles de soterrar porque se han anclado en lo invisible. Están en nosotros y no están. Son los fantasmas nuestros peores enemigos. Es lo intangible, nuestro enemigo más perverso. Y esto, me temo, es la pura realidad.

Publicado en Espejo Ciudadano | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

Improvisación

Guillermo Fajardo

El partido de derecha se encuentra nadando entre las tumultuosas aguas de la derrota y las lejanas olas de la esperanza. Flotan con un dispositivo que les permite presentarse aún con vida: el futuro. Pero el PAN, hoy día, es un desastre. La volatilidad en el gabinete y la inaudita mala suerte en la Secretaria que debía de conducir la política contra el narcotráfico del Presidente Calderón, ha mutado en un lugar donde la única puerta que sirve es la giratoria: unos van y otros vuelven. De nada sirve las explicaciones en torno a los accidentes mecánicos o fallas que a nadie le importan. Porque el meollo del asunto resulta ser la poca previsión y el mal mensaje que se manda: ¿para qué arriesgarse a volar con niebla? Si esa es la clase de decisiones que se toman en torno a un Secretario, mucho me temo que la estupidez que nos rodea es mucho más espesa de lo que pensábamos. Y es que los hilos se tiñen de conspiración a fuerza de explicar lo que sucede. Resulta (dicen los paranoicos), entonces, que no fue un accidente sino un ataque.

En Michoacán parecía que Cocoa Calderón y el simbolismo propio del Estado le restarían fuerza al PRI. No fue así. De nada sirvió el apellido, la ingente cantidad de recursos vertidos y ni siquiera que fuera Michoacán. Hoy día el PAN es un desastre. Se ha comprobado lo que apenas se respiraba y lo que a ratos se insinuaba con las suposiciones propias de los profetas: que el partido de derecha se ha auto promovido una derrota cultural. Es que se esperaba tanto del cambio. Es que se imaginó tanto del azul. El partido ciudadano como real fuerza opositora se ha difuminado. Quedan, ¡y en apenas once años! Los resabios y  las malas costumbres. Los futuros votantes que no conocieron las tropelías del PRI quieren darle su oportunidad. No solo ellos: toda la democracia. Por eso Moreira saldrá impune; por eso Mario Marín; Ulises Ruiz y Fidel Herrera se ríen a sus anchas. La sociedad quiere verlos llegar: prefieren la eficacia depredadora a la honestidad amable. Mejor los gritos de orden a las súplicas de silencio. El regreso del orden por un poco menos de democracia.

Y como si los problemas fueran pocos para el PAN, llega López Obrador para pavimentar un buen tercer lugar a su partido. El discurso panista se moverá entre acariciar las palabras dualistas del 2006 entre el peligro que es AMLO y el tradicional párrafo abocado a descubrir el monstruo inmoral que es el PRI.

La izquierda es un desastre. Si acaso ha funcionado en México, fue justo el día de la creación del PRD y nada más. Cuauhtémoc Cárdenas y López Obrador han resultado ser el péndulo que guía al partido. Triste conclusión: la izquierda, el futuro de muchas democracias en el mundo, en México ha sido arrastrada por dos liderazgos incondicionales que poco han podido hacer por el partido. Pero al PRD se le ve cómodo: mientras el Distrito Federal sea suyo las cosas irán a buen puerto.

La llegada de Poiré a Gobernación no suaviza las cosas: ¿qué acaso no hay más funcionarios capaces? ¿No hay alguien con más presencia, más estatura, menos golpeado? La lealtad presidencial ha quitado votos. Hoy, más que nunca, el recelo de no ser azul cierra muchas puertas. El Presidente no quiere compartir el poder y no por una obvia independencia de Los Pinos hacia fuera, sino por una extrema adhesión hacia el pasado: solamente los quiere incondicionales. A Calderón, ni modo, le recordarán los muertos. La infraestructura, la recaudación fiscal o el seguro popular serán sombras de la sangre: suspiros de vidas apagadas de pronto o fracaso cultural que ya se respira y se siente. El PAN, ni modo, es un desastre.

Publicado en Colaboraciones | Etiquetado , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Informe HRW “Ni Seguridad, Ni Derechos: Ejecuciones, desapariciones y tortura en la ‘guerra contra el narcotráfico’ de México”,

Human Rights Watch (HRW) presentó un informe donde revela violaciones a los derechos humanos por parte de autoridades. A continuación lo más relevante:

El informe se titula: “Ni Seguridad, Ni Derechos: Ejecuciones, desapariciones y tortura en la ‘guerra contra el narcotráfico’ de México”, y examina las consecuencias para los derechos humanos del enfoque del Presidente Felipe Calderón en la lucha contra los carteles de narcotráfico que operan en el país.

Se compone de entrevistas realizadas en cinco de los estados más violentos del país (Baja California, Chihuahua, Guerrero, Nuevo León y Tabasco), donde se destaca que HRW encontró evidencias que sugieren fuertemente que miembros de las fuerzas de seguridad habrían participado en más de 170 casos de tortura, 39 “desapariciones” y 24 ejecuciones extrajudiciales desde que FCH asumió la presidencia.

Proporciona datos sobre los cinco estados citados, en donde, entre 2007 y abril de 2011, los agentes del Ministerio Público Militar iniciaron 1,615 investigaciones sobre delitos presuntamente cometidos por soldados contra civiles, y donde, hasta la fecha, ni un sólo soldado ha sido condenado en estos casos.

Menciona que en el marco de la lucha contra la delincuencia organizada en México, militares y policías han cometido violaciones de derechos humanos generalizadas y casi ningún caso está siendo investigado adecuadamente. Lo que se debe, en parte, a que los soldados que cometen violaciones de derechos humanos contra civiles continúan siendo investigados y juzgados en la jurisdicción militar, aun cuando la Suprema Corte de Justicia de México y la Corte Interamericana de Derechos Humanos han expresado en sus pronunciamientos que estos abusos deben ser investigados en la jurisdicción penal ordinaria, y que los tribunales militares carecen de la imparcialidad y la transparencia necesarias para juzgar a sus propios miembros. HRW considera que el resultado de esta práctica ha sido una impunidad casi total.

En el mismo sentido, concluye que vez de reducir la violencia, la “guerra contra el narcotráfico” ha provocado un incremento de la cantidad de asesinatos, torturas y otros abusos por parte de las fuerzas de seguridad.

Por otra parte, se refiere a los agentes del Ministerio Público civil, los cuales tampoco han adoptado medidas básicas —como entrevistar a testigos clave o visitar la escena del crimen— para investigar denuncias de violaciones de derechos humanos cometidas por policías y otros funcionarios civiles.

Finalmente, el informe formula recomendaciones específicas a los poderes ejecutivo, legislativo y judicial destinadas a abordar los abusos documentados en el informe, incluidas las siguientes:

  • El Congreso debería reformar el Código de Justicia Militar para impedir que las investigaciones de presuntas violaciones de derechos humanos contra civiles se lleven a cabo en la jurisdicción militar; y los procuradores generales de justicia de la República y de los estados deberían tomar la iniciativa de investigar todos los casos de posibles violaciones de derechos humanos, incluidas aquellas supuestamente cometidas por el Ejército.
  • Los funcionarios públicos deberían abstenerse de efectuar declaraciones en las cuales desestimen las denuncias de abuso antes de que éstas hayan sido investigadas, así como de afirmar que las víctimas de abusos son delincuentes antes de que hayan sido condenadas por algún delito.
  • Los jueces deberían hacer cumplir la prohibición de emplear pruebas obtenidas mediante tortura, y los legisladores deberían derogar las disposiciones legales —como el arraigo y otras normas excesivamente amplias que permiten la detención de personas in flagrante (mientras cometen un delito)— que facilitan el abuso de los detenidos.

HRW Mexico2011 INFORME <—– (Para leer el informe completo)

Publicado en Espejo Ciudadano | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

Pocas palabras

Guillermo Fajardo

Fue Cordero, desde hace tiempo, el que lo invitó a debatir. Marcelo Ebrard lo acaba de hacer. Al primero lo acusan de querer montarse en su popularidad. Al segundo aún de nada, pero pronto sabremos. Los políticos no tienen prisa. La sociedad no quiere y no le interesa. Ahogándonos en lodo; respirando el aire quemado de la podredumbre democrática. Contando números y burlándonos de los candidatos. Así se vive la democracia en México: hay que esperar a los tiempos oficiales para debatir, ¿para qué hacerlo ahora con tantos precandidatos? ¿A quién le puede interesar el afluente tonto de opiniones? Esperando y viviendo felices en el crónico mal de decidir dar nuestro voto a última hora. Cargando los pesados fardos en donde el sistema confía en el voto informado y razonado sin hacer esfuerzos para promoverlo. Pretendiendo caminar en la dirección correcta, creemos que las palabras y el intercambio de ideas debe de suceder en un momento en el futuro, bajo el terrible y estricto escrutinio del rating, el maquillaje, las reveladoras luces y los dos minutos de respuesta y los treinta segundos de contra respuesta. Así, el enamoramiento que supone las elecciones con los votantes se diluye, se destruye: es absorbido por la oportunista tormenta de lo no esencial. A nadie parece importarle que el muro certificado del silencio se imponga sobre las bienintencionadas costumbres de un debate. Yo quiero verlos hablar francos, directos, sin tapujos. Algunos piensan que eso hay que hacerlo cuando la televisora lo permita y los candidatos lo sean. Creen que el conocimiento transparente de los precandidatos supondría una irrisoria y vergonzosa tradición de confusión. ¡Dios, no! Mejor solicitar de ellos la bonita costumbre del saludo a la fatigante tarea del pensamiento. Mejor la simulación orquestada de las propuestas a la sana consecución de escuchar para elegir. Hablando de las “reformas necesarias” de “impulso modernizador” y de una excelente carga de “proyecto de Nación”, los ciudadanos siguen sin exigir que los políticos pasen por el filtro de la inteligencia y el compromiso. Tampoco es que el debate solucione todos los males, pero sí informa de los que pueden venir. Como no son candidatos no hay prisa; como aún no hay piso para decidir que no hablen; como aún falta mucho para las elecciones que no propongan. Así, el puntero en imagen es el puntero en intención de voto. Nadie sabe decir bien a ciencia cierta qué es lo que ofrece. Pero así vivimos tranquilos. Deseosos de aspirar la inanición del cuerpo democrático o su completa muerte, esperamos sentados que los seis años que vengan sean mejores. Rezamos para que alguien preparado llegue y conduzca bien al país. Lo primeramente importante es opinar de lo que creemos sin tener el primer ladrillo de la construcción. No sabemos qué nos van a  pintar pero estamos seguros qué colores usarán. La ciudadanía no quiere tener bocetos que nos indiquen el camino que se podría seguir, sino un cuadro vomitado y resumido de lo que hay. Pero para ese tiempo no habrá tiempo de cambiar.

La noticia de la invitación al debate pasa en medio minuto en los noticieros. Después se difumina y se olvida, pasando por un abstracto de ideas y de la espesísima niebla del tiempo en la televisión. No nos sentamos a pensar lo importante que sería un debate ya, entre precandidatos. ¿Para qué si nadie los va a escuchar? ¿Para qué si aún no son candidatos?  Los mismos que se quejan de la opacidad gubernamental la promueven. Las opiniones que se escuchan en la calle vienen inoculadas con el virus de la desinformación. Lo que creemos de cada aspirante es lo que creemos que es un partido o una ideología. Lo que escuchamos pasa por el filtro de los rumores y las pocas ganas de la participación. Los asnos que rebuznan no están tan lejos. Una democracia es impulsar el pensamiento multicolor para ver en qué dirección soplará el viento. En su lugar tenemos los suspiros de hartazgo de una población que no sabe a dónde virar porque no sabe a quién escuchar. Y así, esperando una mañana que no llega, las elecciones de julio estarán sobre nosotros. Los seis años que vendrán habrán sido elegidos por la imagen que más confianza inspire, y no por las ideas que mejor respeto impongan. México no camina por los malos candidatos que se presentan: no es posible no tenerlos. El país seguirá en las mismas mientras el voto siga siendo para líderes inflados de aire, para cadáveres que se contonean cuando de la lealtad al partido surge la crucifixión del buen gobierno, para funcionarios ávidos que toquetean las faldas y las piernas sin acariciar el pelo; que quieren el beso sin medir el futuro; que meten la mano sin esperar el momento.

Publicado en Espejo Ciudadano | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

Perfil de Tim Cook

Timothy D. Cook es director de operaciones de Apple, y asesor del presidente de Apple. Es responsable de todas las ventas mundiales de la compañía y las operaciones, incluida la gestión de extremo a extremo de la cadena de suministro de Apple, las actividades de ventas y servicio y soporte en todos los mercados y países. También encabeza la división de Macintosh de Apple y desempeña un papel clave en el desarrollo continuo de revendedor estratégico y relaciones con los proveedores, para facilitar la flexibilidad en respuesta a un mercado cada vez más exigentes.

Antes de unirse a Apple, Cook fue vicepresidente de la empresa Compaq y fue responsable de la adquisición y gestión de todos los inventarios de productos de Compaq. Anterior a su trabajo en Compaq, Cook fue el jefe de operaciones de la División de distribución en electrónica inteligente.

Cook también pasó doce años en IBM, y más recientemente como director de América del Norte, donde dirigió las funciones de fabricación y distribución de ordenadores personales de IBM en América del Norte y América del Sur.

Cook ya había sido CEO interino de Apple por dos meses en 2004, mientras Jobs se recuperaba de un cáncer de páncreas.

Timothy Cook, de 48 años, se graduó en ingeniería en la Universidad de Alabama. Con una trayectoria de dieciséis años en la industria de la computación, trabajó doce en IBM antes de incorporarse a Apple en 1992. Allí logró rápidamente el reconocimiento y la confianza de sus directivos e inversores. Su adicción al trabajo es conocida en el medio tanto como sus fantásticos resultados en el manejo de las finanzas de la empresa.

Fue el encargado de lidiar con el embrollo que significó la manufactura y la distribución en la compañía. No le tembló el pulso cuando cerró fábricas en todo el globo y tercerizó la producción para conseguir controlar los costos. En poco tiempo, los balances de la empresa se mostraron impecables gracias a la disciplina impuesta por Cook en la logística.

 

English Version

Timothy D. Cook is Apple’s chief operating officer and reports to Apple’s CEO. Cook is responsible for all of the company’s worldwide sales and operations, including end-to-end management of Apple’s supply chain, sales activities, and service and support in all markets and countries. He also heads Apple’s Macintosh division and plays a key role in the continued development of strategic reseller and supplier relationships, ensuring flexibility in response to an increasingly demanding marketplace.

Before joining Apple, Cook was vice president of Corporate Materials for Compaq and was responsible for procuring and managing all of Compaq’s product inventory. Previous to his work at Compaq, Cook was the chief operating officer of the Reseller Division at Intelligent Electronics.

Cook also spent 12 years with IBM, most recently as director of North American Fulfillment where he led manufacturing and distribution functions for IBM’s Personal Computer Company in North and Latin America.

Cook earned an M.B.A. from Duke University, where he was a Fuqua Scholar, and a Bachelor of Science degree in Industrial Engineering from Auburn University.

 

Publicado en Espejo Ciudadano | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

Perfil de Steve Jobs

Steve nació cuando su madre, Joanne Carole Schieble, era estudiante; ella y su padre, el egipcio Abdulfattah Jandali decidieron darlo en adopción con la condición de que el matrimonio que lo recibiera fuera de profesionistas. Y así se arregló: un abogado y su esposa iban a ser los padres del futuro genio, pero en el último momento decidieron que querían una niña.

En la lista de espera seguía Paul Jobs, empleado de una compañía ferroviaria, quien ni siquiera terminó la secundaria; su esposa, Clara, se dedicaba al hogar. Cuando la madre biológica de Steve se enteró de quienes recibirían a su hijo, se negó a firmar los papeles durante meses. Paul y Clara se comprometieron a enviarlo a la universidad y fue entonces que el trámite se consumó.

La promesa se cumplió y Steve ingresó a la universidad en Portland, Oregon; sin embargo las cosas no fueron fáciles: después de medio año, los ahorros de su padres estaban a punto de acabarse y Steve decidió quedarse sólo como oyente. Se quedaba en el piso de los dormitorios de sus amigos, vendía latas de refresco para conseguir comida y caminaba siete millas los domingos para comer en el templo de los Hare Krishna.

 Luego de trabajar un tiempo para HP, en 1976 creó, junto con Steve Wosniak la Apple 1, una computadora personal que ensamblaron en un garage. Así inició una nueva era.

 

English Version:

Steve Jobs is the CEO of Apple, which he co-founded in 1976. Apple is leading the consumer technology world with its revolutionary iPhone and App Store, its family of iPod media players and iTunes media store, and its Mac computers and iLife and iWork application suites. Apple recently introduced the iPad, a breakthrough Internet and digital media device, plus the iBookstore, alongside iTunes and the App Store.

Steve also co-founded and was the CEO of Pixar Animation Studios, which created some of the most successful and beloved animated films of all time including Toy Story, A Bug’s Life, Monsters, Inc., Finding Nemo, The Incredibles, Cars and Ratatouille. Pixar merged with The Walt Disney Company in 2006 and Steve now serves on Disney’s board of directors.

Steve grew up in the apricot orchards which later became known as Silicon Valley, and still lives there with his family.

 

Publicado en Espejo Ciudadano | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

Partidos políticos: ¿Reflexión o cerrazón?

Por: Pablo Salazar

A: Guadalupe Suarez por todo su apoyo. ¡Mucho éxito!

La elección presidencial se siente cada vez más cercana. Y es que a poco menos de un año de su realización, los “destapes” de los precandidatos son parte de las notas principales en los medios de comunicación.

Al mismo tiempo, los analistas hacen predicciones revolviéndose entre decenas de encuestas y probables escenarios.

Por su parte, los partidos políticos se encuentran en plena planeación de estrategias y muy pronto entrarán en la etapa de deliberación interna para elegir a quien los represente.

Pero más allá de todos ellos, se encuentra el ciudadano. Sin duda alguna el actor más importante, pues en sus manos estará la decisión de otorgar a quien considere, la responsabilidad de dirigir al país durante 6 años. Y es ahí donde nos encontramos con una situación que considero sumamente preocupante. El deterioro en la imagen que tienen los partidos políticos (que en la mayoría de los casos ha sido ganada a pulso) así como la casi nula interacción con la sociedad por parte de los mismos, pueden provocar un enorme abstencionismo que conlleve una sensación de falta de representatividad gubernamental legítima.

Para darnos cuenta que las cosas no andan nada bien, sólo basta echar un vistazo al interior de los tres principales contendientes a la elección del 2012.

En el Partido Acción Nacional (PAN), podemos distinguir la ruptura del lazo que los unía con la sociedad y que en su momento, los llevo a ganar la presidencia de la republica en dos ocasiones.

Desafortunadamente para Acción Nacional, pareciera que con la llegada de Felipe Calderón a los pinos, se acabaron los liderazgos al interior del partido.

Muy atrás parecen haber quedado los tiempos en que figuras como Luis H. Álvarez, Clouthier, Fernández de Cevallos, Castillo Peraza, Fox y el propio presidente Calderón lograron hacer que el partido se posicionara en las preferencias de un amplio sector social, que vio en el proyecto panista la mejor opción para encabezar la alternancia en el país.

Al día de hoy, pareciera que toda la apuesta del panismo se encuentra en la imagen del presidente de la republica, lo cual sin duda refleja la falta de un personaje con el liderazgo y personalidad que tiene dentro del partido Felipe Calderón.

Al PAN le urge retomar la sensibilidad, le es imperante abrir foros de participación ciudadana, modernizar la estrategia de comunicación y sobre todo, una reestructura en sus cuadros.

En el Partido de la Revolución Democrática (PRD) la problemática es a mi parecer aun más compleja.

El caudillismo, las pugnas internas, la falta de una ideología única y la intolerancia de algunos de sus integrantes, han propiciado que gran parte del electorado vea al partido como un organismo sin pies ni cabeza.

Al igual que el PAN, no se distingue una dirigencia fuerte ni un personaje con el peso especifico que debe tener quien aspira a ser presidente de la republica.

Personalidades como Cuauhtémoc Cárdenas, Heberto Castillo, Ifigenia Martínez, Muñoz Ledo, Pablo Gómez y tantos otros que iniciaron un proyecto que en su momento fue exitoso, han quedado relegados en el mejor de los casos y despreciados en el peor de ellos.

La inconsistencia y la nula autocritica al interior, han dado al traste con lo que en 2006 el PRD consiguió en la figura de López Obrador.

Paradójicamente, así como hace cinco años Andrés Manuel fue la pieza clave para conseguir el voto de más de 14 millones de mexicanos, de esa misma forma ha sido el principal responsable de la abrupta caída en las preferencias de los mismos.

El panorama no es muy esperanzador, pues la intransigencia del grupo que encabeza Obrador no parece estar dispuesto a ceder en sus intereses.

A pesar de todo lo anterior y gracias a que aun cuenta con integrantes comprometidos con el propósito para el que fue fundado, el PRD tiene en sus manos la oportunidad de retomar el proyecto de izquierda que inició en 1988 con el nombre de Frente Democrático Nacional.

Por último tenemos al Partido Revolucionario Institucional (PRI), probablemente de los tres sea el partido que menos ha cambiado. Sigue teniendo una estructura completamente antidemocrática, sus bases son totalmente gremiales (sindicatos, organizaciones obreras y campesinas) su ideología continúa siendo la que enarbolaron desde su fundación en 1946 y que se cimienta en el populismo, la hegemonía partidista y en un sistema de presidencialismo omnipotente.

Vienen construyendo desde hace seis años la figura de quien seguramente será su candidato. Más al estilo de un cantante de “música pop” que al de un político, los priístas ven en Peña Nieto la reencarnación del absolutismo tricolor en México.

Siguen siendo reacios al cambio y a la modernización del sistema democrático, por lo que no se ve por donde pudiera abrirse una rendija para darle cabida a un compromiso social.

Por el bien de todos esperemos que en estos pocos meses que restan para concluir el año, los partidos políticos lleven a cabo una reflexión sobre lo que verdaderamente necesita México.

Pues de no hacerlo, el país se nos puede ir de las manos.

Publicado en Espejo Ciudadano | 1 comentario